Honestidad Principio de Salesianidad

CDB

La honestidad y el respeto se convierten en grandes desafíos para la sociedad actual, situación que trasciende a la convivencia escolar de nuestros jóvenes, afectados en gran medida por losefectos de la globalización.

El mal uso de las redes sociales a través de los diversos dispositivos tecnológicos, algunos programas de televisión y las nuevas tendencias musicales, entre otros, han causado una aceleración en el desarrollo de la vida cotidiana que, en gran medida, dificulta la formación de valores.

Durante el año 2019 la Coordinación de Convivencia con el apoyo de los docentes lideró una serie de campañas como:

  • “Sí al respeto, a la amistad y al diálogo. No a la violencia, a la agresión y al matoneo escolar”.
  • “Con respeto y honestidad construimos Salesianidad”
  • “Respeto no es hablar de ti, es consideración y buen trato hacia los demás”.
  • “Stop… No al maltrato físico ni psicológico.”
  • “El buen cristiano y honesto ciudadano, ¡¡¡Paga su pasaje!!!

Al analizar las campañas realizadas, encontramos la necesidad de continuar Implementando estrategias para hacer de estos valores un principio de vida en cada uno los miembros de nuestra comunidad, minimizando los altos indicadores de violencia, corrupción, deshonestidad e irrespeto que se evidencian diariamente en la dinámica

del país y que de una u otra forma se ven reflejados en la convivencia escolar del Centro Don Bosco.

Los indicadores del respeto y la honestidad reflejan una realidad que la gestión de convivencia quiere priorizar, fortaleciendo tales valores como pilares fundamentales en la formación del ser humano, que contribuya a las sanas relaciones sociales.

Para afianzar el valor de la honestidad en nuestro ambiente salesiano, es importante desarrollar en el niño nociones, conocimientos y habilidades que le permitan manejar de manera oportuna las emociones y sentimientos en su vivencia cotidiana, preparándolo para una conducta honesta.

Debemos esforzarnos también por evitar que el mal ejemplo de los mayores conlleve a un proceso de desaprensión de las conductas positivas ya fijadas. Lo anterior implica respetar al otro desde su particularidad y diversidad, ser agente promotor de paz,

conciliación y diálogo, practicar el arte de escuchar y pensar antes de actuar. Esto permite el no apropiarse de lo ajeno, ser sincero en el actuar, decir siempre la verdad con la certeza de recibir una corrección fraterna desde el fundamento de la filosofía salesiana.

La coordinación de convivencia tiene como reto ser un eje dinamizador de la cultura de paz, honestidad, diálogo y fraternidad con el apoyo de toda la CEP.

Es fundamental generar concienciaen los estudiantes frente a la riqueza de los principios que han sido formados, contribuyendo así a fortalecer el altruismo, la empatía, el respeto por sí mismo y los demás.

La clasificación de Confucio, filósofo y escritor chino (551 a C. al 479 a C.) en cuanto a la honestidad, nos fortalece lo expuesto anteriormente para que de manera escalonada trabajemos desde la convivencia social.

1.LI: hace referencia al comportamiento que, basado en la sinceridad busca conseguir los propios intereses.

2.YI: nivel superior que se produce cuando el motor de nuestro comportamiento no es únicamente personal, sino que este se funda con lo que creemos justo y que produce

un bien, es decir, está movido por la bondad y la justicia. Incluye a los demás, sus necesidades y bienestar.

3.REN: el nivel más elevado, surge cuando alcanzamos un sentido de fraternidad y humanismo tal, que tratamos a todas las personas y seres como parte de nosotros mismos.

Para Don Bosco la educación es un acto de amor que desde el sistema preventivo deja en evidencia la importancia del joven como actor protagonista. Los principios en que descansa su propuesta de educación pueden ser una gran luz para nuestras acciones:

RAZÓN: Es decir el joven es un ser razonable, capaz de pensar y tener una conciencia crítica que lo lleva a analizar la realidad.

RELIGIÓN: Se refiere a la búsqueda y descubrimiento del sentido de la vida, a la apertura a la trascendencia, al absoluto que es Dios.

AMOR: Se refiere a la aceptación y amor a sí mismo (autoestima) y la apertura de amor hacia los otros en espíritu, servicio y honestidad.

Don Bosco y Confucio, en dos épocas totalmente diferentes, proponen una construcción social desde lo más interno del ser humano, que es capaz de pensar en el otro, con una apertura trascendente y allí podríamos encontrar respuestas para nuestras campañas y propuestas de convivencia.

Quedan muchas reflexiones qué hacer con miras al 2020, para empezar, sería interesante Preguntarnos cada uno:

¿Cómo puedo ser un promotor de honestidad que contribuya a mejorar la convivencia escolar?

 

Por: Aldemar Motta V. Coordinador de Convivencia

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