LA ALEGRÍA DEL REENCUENTRO

El  lunes 24 de mayo a las 8:00 am los estudiantes y profesores de grado once se presentaron al colegio centro Don Bosco, para participar presencialmente de la celebración de María auxiliadora,  Madre y patrona de la obra.

Este día inició con la llegada de estudiantes y profesores, cada estudiante fue a encontrarse con su animador de curso y luego todos los asistentes se dirigieron  a una cancha del colegio, allí se encontraron con el sacerdote y acólitos quienes estaban dispuestos a brindar una cálida bienvenida, además de celebrar la eucaristía que para los estudiantes fue un momento de reflexión y acercamiento a Dios, pues durante mucho tiempo no se lograba hacer este encuentro en comunidad y de manera presencial en el colegio. Este fue un acto gratificante para  las personas presentes, a algunos los reconcilió con Dios y con su iglesia, otros lograron reconectar su vínculo con el mismo, para otros fue difícil porque tenían la expectativa de jugar. Posteriormente se realizó   una rutina de aeróbicos en esta misma cancha del colegio, con el objetivo de que los estudiantes se reactivaran en el aspecto físico, fueron 40 minutos de ejercicios aeróbicos y de baile, al principio no todos estaban motivados, pero fueron entrando en el ritmo y la actividad se desarrolló de manera divertida, los estudiantes sacaron toda su euforia y las energías represadas en todo el año de confinamiento, pues algunos asistían por primera vez al colegio y quienes habían estado en alternancia habían asistido principalmente a las clases del taller. A este punto la jornada continuó con el descanso en el que se repartió un refrigerio para cada uno.  También los estudiantes lograron acercarse más a sus compañeros que no veían hace mucho tiempo, siendo este tiempo bastante conmovedor y emocionante para todos. Prosiguiendo con la jornada y para concluir con la misma, los profesores presentes de los talleres técnicos realizaron varios juegos en los cuales los estudiantes pudieron desarrollar su habilidades y demostrar su talento a través de retos físicos: encostalados, fútbol, tiro al blanco, balonmano, banquitas, entre otros. Del mismo modo los profesores lograron pasar un momento agradable con sus estudiantes de manera presencial no tan solo por una fría pantalla. Para finalizar se reunió a cada estudiante con su animador de curso nuevamente para la salida, los estudiantes debieron lavarse las manos y de esta forma finalizó  un día bastante exitoso y emotivo que para cada uno fue una experiencia reconfortante y esperanzadora.

Los compañeros de los demás niveles se conectaron a los momentos de la Eucaristía y a los aeróbicos por facebook, no tuvieron juegos presenciales, pero sí digitales y también su compartir fue virtual. Se trató de vivir la fiesta de la Auxiliadora con la mayor alegría.

por: Luis Camero Hinestrosa 1104

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