PALABRAS BRAYAN DANIEL MOLINA MARTÍNEZ 1104

Es para mí un honor expresar algunas palabras en esta circunstancia tan importante para todos nosotros.

La realización de este escrito se convirtió en una tarea más difícil de lo que esperaba. Poder comunicar a ustedes en algunas superficiales palabras, toda una experiencia extensa de paso por esta casa salesiana, me pareció algo complicado, pero he realizado mi mejor esfuerzo.

La vida siempre se ha caracterizado por estar clasificada en etapas, y no precisamente me refiero a las etapas del ser humano que todos conocemos: nacer, crecer, reproducirse y morir.  Hoy quiero hacer énfasis en las etapas de la vida que nos llenan de regocijo al poder alcanzar un logro. Hoy alcanzamos una etapa, fuimos capaces de subir un peldaño más de esta gran escalera por recorrer llamada: «vida». En este día, 3 de diciembre, nos graduamos de bachillerato ¡Wow! es muy fuerte poder enunciar lo anterior. Pero, ¿por qué? La promoción 2021 es una familia y como toda familia ha pasado por momentos difíciles y oscuros, momentos de alegría y gozo. Todo ello nos forjó como una gran familia, que año tras año fue creciendo integralmente; no solo en lo académico, que es claramente importante para nuestra formación intelectual, sino en valores, que son pilares fundamentales para el crecimiento de cualquier ser humano. En este lugar, nuestro segundo hogar, para algunos por siete, seis, cinco años, fue constante en todo nuestro proceso pedagógico la presencia de la comunidad salesiana. Para serles sincero yo no tenía conocimiento de la comunidad salesiana en el mundo antes de ingresar al Centro Don Bosco, pero estoy seguro que ha sido una de las mejores cosas que me ha ocurrido en la vida, y no solo por sus importantes valores inculcados desde la formación religiosa católica, sino por la experiencia educativa que me brindaron a mí y a todos nuestros compañeros para convertir este camino de la educación media en una experiencia de vida inolvidable, que marcará de manera trascendental nuestro futuro  como profesionales y como personas.

Quiero compartir con ustedes una pequeña historia, como ustedes saben, su estructura se divide en: Inicio, nudo y desenlace. Empecemos con el desenlace, ¿Por qué no? Resulta que el fin de esta historia es hoy, nuestro presente, es el resultado de un arduo esfuerzo que cada uno de nosotros realizó durante años para llegar a este día tan anhelado, y por el cual en este teatro se siente el sosiego, la alegría y, sobre todo, el orgullo de los familiares. El inicio de esta historia es memorable para mí, y quizás para muchos más, aún recuerdo mi primer día de clases, como si hubiese sido ayer.

Estaba muy ansioso de emprender una nueva experiencia de vida, con el objetivo de aprender y adquirir nuevos conocimientos, conseguir amistades verdaderas y dejar huella en mi paso en el CDB, como nos sucedió a cada de uno de nosotros con el pasar de los años, huella tal que poseerá características de su manera de ser, y de tratar a los demás. Ahora bien, el «nudo»: Aproximadamente el 11 de marzo de 2020 se declaró una pandemia mundial por causa del nuevo coronavirus; este tocó la puerta de varios hogares durante este largo lapso y, por esta razón, quiero que dediquemos los logros obtenidos hoy a aquellos familiares que, lamentablemente, partieron al cielo, porque merecen ser recordados en nuestros corazones y hoy es un día perfecto para ello. Por otro lado, para nadie es un secreto que la situación que tuvimos que afrontar los estudiantes frente a este suceso, el cual cambió totalmente nuestras vidas y le dio un giro, no fue nada fácil. A algunos compañeros les costó adaptarse a lo que se denominó la «virtualidad». Sin embargo, dejamos en evidencia que la familia «Promoción 2021» es valiente, y echada pa´lante,[1] como dicen coloquialmente y pudo superar las adversidades que se presentaron, por eso hoy podemos estar aquí reunidos con nuestros padres en la graduación.

Ahora bien, siempre hay que encontrar el tiempo para agradecer a las personas que hacen una diferencia en nuestra vida, por esta razón quiero agradecer a todos aquellos que intervinieron en nuestros procesos de formación, docentes que tomaron el rol de madres y padres, brindándonos consejos cuando los necesitábamos, brindándonos una mano amiga, cuando estábamos desorientados de nuestro camino, dejando en evidencia su verdadera vocación de maestros. De igual forma, agradecer a aquella persona que siempre estuvo ahí para ti, no lo sé, mamá, papá, tía, abuelita, etc.

Por último, quiero realizar una corta invitación a mis compañeros: «Nunca desistan de sus sueños y metas» por más tropiezos que hallen en el camino, debemos saber esquivarlos y continuar de la mano de Dios y María Auxiliadora. Además, debemos promover el sistema preventivo de Don Bosco, manteniendo en alto nuestra formación salesiana para ser así: «Buenos cristianos y honestos ciudadanos» y finalmente, jamás se les olvide ser felices, así como lo dice el novelista Francés Alejandro Dumas «la vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento en el que se presenta».

Muchísimas gracias.

[1] Se suele oír "echao pa'lante" para decir que una persona era trabajadora, también decidida. Tiene sentido positivo, nada peyorativo.

Por Brayan Daniel Molina Martínez 1104

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